Poema Cristiano sobre Amar a Dios
Poema cristiano sobre amar a Dios, la fe, la adoración y el amor bíblico inspirado en las Escrituras.
Tres cantos sobre el amar a Dios
Colección poética · voz lírica cristiana · arte mayor con rima asonante
I. El nombre que arde en la lengua
Actitud lírica: efusiva · Temple de ánimo: ardiente y contemplativo
Hay un nombre que no cabe en la garganta,
que sube como brasa desde el centro
y encuentra en los labios su encuentro
con el aire que hiela y se adelanta.
No es adoración lo que se canta
sino el reconocimiento de ser hueco,
vasija porosa, vaso seco
que solo colma una presencia santa.
Amarte es comprender que soy el polvo
que amasaste con agua de tu aliento,
que mi sed no es defecto sino signo:
el mismo vacío es el que absuelvo
cuando te busco en el íntimo viento
que pasa y deja un rastro de lo digno.
— Salmos 63:1 · Génesis 2:7
II. La gravedad del centro
Actitud lírica: meditativa · Temple de ánimo: sereno y profundo
Como el agua que desciende sin esfuerzo
hacia el lugar más hondo de la tierra,
así el alma que te busca no se aferra:
cae hacia ti porque en ti tiene su peso.
No es mérito el amor sino el regreso
a la fuente que precede todo nombre;
el corazón no te elige: te descubre
detrás del mundo, inmenso y sin proceso.
Amarte es aprender a estar quieto
cuando el ruido del tiempo nos dispersa,
es reconocer tu voz en el silencio
que habita entre un latido y otro. Secreto
río subterráneo que conversa
con la sed más antigua que tenemos.
— Salmos 84:2 · 1 Reyes 19:12
III. Ungüento derramado
Actitud lírica: canción · Temple de ánimo: vulnerable y luminoso
Ella rompió el frasco sin calcular el gasto,
dejó que el nardo perfumara el suelo,
no preguntó si era exceso o si era vuelo:
amó como se ama cuando el amor es vasto.
Así quiero ofrecerte lo que basto,
no el sobra de mis horas o el residuo,
sino el primer aliento, el más continuo
pulso que me gobierna sin contrasto.
Que mi vida sea aroma antes que obra,
entrega que no espera ser comprendida,
el don que no se mide con balanza:
porque donde el amor sobra y aún sobra
es donde más se parece a la salida
del sol: sin causa, plena, sin tardanza.
— Marcos 14:3–9 · Cantares 1:3