Qué entiende la Biblia por amor

El castellano usa una sola palabra donde la Biblia usa varias. El griego del Nuevo Testamento distingue el ágape, el amor que se decide y no depende de lo que reciba a cambio; la philía, el afecto entre quienes comparten la vida; y el eros, el amor que busca y desea. Los poemas bíblicos de amor recorren las tres, porque las tres aparecen en el texto sagrado sin pedir disculpas por existir.

El pasaje que mejor define el primero es 1 Corintios 13, donde el amor no se describe por lo que siente sino por lo que hace: es paciente, no lleva cuentas del mal, todo lo soporta. Es una definición incómoda, porque convierte el amor en algo que se puede verificar. Ese es el pulso que intentan recoger estos versos cristianos de amor.

El amor entre dos personas en las Escrituras

El Cantar de los Cantares es un libro entero dedicado al amor entre un hombre y una mujer, escrito con una sensualidad que a muchos lectores todavía sorprende encontrar en la Biblia. No es una alegoría disimulada: es poesía de amor, y su presencia en el canon dice algo sobre cómo la fe cristiana entiende el deseo.

De ahí nacen los poemas cristianos para bodas y los versos que se dedican a la pareja: el matrimonio como pacto, no como contrato, y la promesa como una forma cotidiana de amor más que como una ceremonia.

Poemas de amor a Dios y al prójimo

Cuando le preguntaron cuál era el mandamiento más importante, Jesús respondió con dos y los dejó unidos: amar a Dios con todo el ser y amar al prójimo como a uno mismo. La tradición cristiana nunca ha conseguido separarlos, y la poesía tampoco debería.

Por eso esta categoría reúne tanto los poemas para amar a Dios como los que celebran el afecto humano: los poemas bíblicos del hogar, los versos de cumpleaños y los poemas de agradecimiento. En la Biblia el amor no se reparte en compartimentos: se aprende en uno y se practica en el otro.