Bonitos poemas de la Biblia
Estos bonitos poemas de la Biblia recogen tres momentos de la Palabra —la creación, la promesa y el amor de Dios— en versos escritos para leerse despacio.
Poemas hermosos de la Biblia sobre la creación
Primer día
Antes que el mundo fuera nombre y agua,
hubo un silencio tibio sobre el fondo,
y Dios abrió la voz como quien abre
una ventana al fin de lo redondo.
La luz llegó sin pasos ni ceniza,
vestida de un temblor que nadie oía;
y el barro, que aún no conocía su forma,
soñó con el color de su alegría.
Aún guarda cada cosa su mañana,
la piedra, el ave, el pan, la madrugada;
y quien contempla el mundo con cuidado
escucha todavía esa palabra.
Poemas bonitos de la Biblia para dedicar
Carta que no se acaba
Si tuviera que darte una palabra,
buscaría la más honda y más clara:
la que sonó tibia sobre las aguas
y sigue amaneciendo en quien la guarda.
No te doy oro, ni promesa breve,
ni el brillo apresurado de la suerte;
te doy la certidumbre de que alguien
contó tus días antes de nacerte.
Guárdala donde guardas lo que importa,
donde no llega el óxido del tiempo;
y cuando el día pese más de lo justo,
ábrela y hallarás que aún era cierto.
Los poemas más bellos de la Biblia sobre el amor de Dios
Lo que no se cansa
Hay un amor que no mide la ausencia,
ni pregunta por dónde has caminado;
un amor que se sienta junto al hambre
y espera sin reproche, y ha esperado.
No es la llama que crece con el viento,
ni el fuego que se apaga con el duelo;
es la brasa callada que en la noche
sabe a pan, a regreso y a consuelo.
Y si te sientes lejos de su orilla,
recuerda el modo en que regresa el día:
nunca pidió permiso a la tiniebla
para volver a abrir lo que dormía.
Versos bíblicos bonitos para leer y compartir
Los poemas bíblicos bonitos no buscan adornar la fe, sino devolverle su asombro: basta un verso hermoso de la Palabra para que un texto conocido vuelva a decir algo nuevo.
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