Poemas Cristianos para la Abuela
Estos poemas cristianos para la abuela celebran a la mujer que sostuvo la fe de la casa cuando todavía nadie sabía que la estaba sosteniendo.
Poema cristiano para la abuela creyente
La primera que oró tu nombre
Antes de que existieras ya rezaba
por los hijos que aún no habían llegado;
tejía sin apuro una cadena
de oraciones que hoy te está guardando.
Su Biblia tiene el lomo despegado
y los márgenes llenos de anotaciones:
un mapa de las noches que ha velado
y el registro exacto de sus ruegos.
Si algo bueno sostiene todavía
la casa donde todos aprendimos,
es la raíz que ella puso abajo
mucho antes de que hubiera edificio.
Poema bíblico sobre la herencia de fe de una abuela
Loida y Eunice
Pablo lo dijo sin rodeos: la fe
que hoy habita en ti vivió primero
en tu abuela, que la fue pasando
como se pasa el pan, de mano en mano.
Hay herencias que no van al registro,
que no caben en documentos ni en dinero:
son maneras de mirar el mundo
y de arrodillarse cuando el suelo tiembla.
Poema para recordar a la abuela que partió
Su silla junto a la ventana
Todavía es su silla, aunque no ocupe
más que un hueco de luz por la mañana;
todavía huele a su modo de estar,
a paciencia guardada en la ventana.
No la lloro entera: parte de ella
se quedó en la manera en que se ama
en esta casa, y en la certeza tibia
de que Dios cumple lo que ella esperaba.
Versos para la abuelita cristiana
Estos poemas para la abuela pueden leerse en su cumpleaños, en una reunión familiar o al recordarla: la fe que ella sembró sigue dando fruto.
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