Poemas Cristianos de Consuelo
Estos poemas cristianos de consuelo no vienen a explicar el dolor ni a apurarlo: vienen a sentarse al lado y quedarse.
Poema de consuelo bíblico para el que llora
Dios cuenta las lágrimas
No te pide que dejes de llorar,
te pide que no llores a la intemperie;
hay un pecho abierto donde el llanto
deja de ser derrota y se hace fuente.
Dios no desprecia el vaso de tu pena:
lo recoge, lo guarda y lo sostiene,
porque cada gota que has vertido
tiene un número escrito y no se pierde.
Y aunque no entiendas todavía el modo,
aunque el consuelo tarde en aparecerse,
hay un silencio que sabe a compañía
y una mano en la espalda que permanece.
Palabras de consuelo cristiano en verso
Lo que se dice sin decir
Hay palabras que curan sin sonido,
que llegan cuando todas se retiran;
son las que Dios pronuncia hacia el adentro
mientras el mundo insiste con su prisa.
No te dirá que el golpe no dolía
ni que el hueco que dejan se termina;
te dirá que el vacío tiene dueño
y que Él va a habitarlo mientras cicatriza.
Poema cristiano de consuelo para noches difíciles
El turno de la madrugada
La noche es más honesta que los días:
allí no hay ocupación que te distraiga,
y el dolor, que callaba entre la gente,
se sienta a conversar junto a la cama.
Pero también es cierto que a esa hora
la voz de Dios se escucha más cercana,
como si el mundo se hiciera pequeño
para que Él ocupara la distancia.
Duerme: alguien vela el turno que tus ojos
ya no pueden cumplir hasta que amanezca,
y en la orilla del sueño te sostiene
la certeza de que Él nunca se cansa.
Versos de consuelo cristiano
Estos versos de consuelo pueden enviarse a quien atraviesa una pérdida: a veces basta con que alguien sepa que su dolor tiene testigo.
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