Poemas sobre la Oración
Estos poemas sobre la oración no enseñan a orar: intentan describir lo que ocurre cuando alguien, de verdad, se atreve a hacerlo.
Poema cristiano sobre orar en silencio
El idioma sin palabras
Hay una oración que no usa el diccionario,
que no cabe en la fórmula aprendida;
sube sin consonantes, como el humo,
y llega antes que el ruego se decida.
Dios entiende el gemido sin sintaxis,
la sílaba partida a la mitad,
el silencio espeso del que ya no puede
ni encontrar el principio de la frase.
No te apures buscando las palabras:
Él conoce el idioma que te falta,
y traduce en su oído lo que apenas
alcanza a ser un sonido en tu garganta.
Poema bíblico sobre insistir en la oración
La viuda y el juez
Volvió una vez, y otra, y otra vez;
no traía elocuencia, traía insistencia,
esa terquedad santa del que sabe
que la puerta se abre si se llama.
No es que Dios necesite que insistamos
para al fin ablandarse y escucharnos;
es que en la insistencia se nos labra
la mano que podrá sostener lo dado.
Poema sobre la respuesta de Dios a la oración
Cuando el sí llega distinto
Pedí que me quitaras el espino
y me diste una gracia suficiente;
pedí que me cambiaras el camino
y cambiaste el tamaño de mis fuerzas.
Aprendí que a veces la respuesta
no es el objeto, sino la presencia:
no siempre viene el pan que se ha pedido,
pero siempre se sienta a nuestra mesa.
Versos sobre orar
Estos versos sobre la oración pueden acompañar un devocional o abrir un tiempo de silencio: la poesía y la plegaria comparten el mismo respirar. Para leer en voz alta ante otros, hay poemas religiosos pensados para la comunidad.
Y para los días en que se ora sin sentir nada —que son más de los que se confiesan—, este devocional sobre cuando no sientes nada al orar lo dice sin adornos.
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